Las persianas alicantinas para eficiencia energética representan una solucion practica y económica para reducir el consumo de climatización en tu hogar. Este sistema tradicional mediterráneo funciona como barrera térmica que regula la temperatura interior tanto en verano como en invierno,aprovechando principios de ventilación natural y protección solar sin necesidad de inversiones costosas en tecnología compleja. 

En este artículo te explicaré como las persianas alicantinas a medida mejoran la eficiencia energética de tu hogar y como usarlas durante todo el año para ahorra energía

¿Cómo mejoran las persianas alicantinas la eficiencia energética?

Las persianas alicantinas mejoran la eficiencia energética actuando como doble barrera: bloquean hasta el 80% de la radiación solar directa mientras permiten circulación de aire, reduciendo la temperatura interior entre 3-5°C en verano. En invierno, minimizan pérdidas térmicas sellando puentes térmicos de ventanas y cerramientos.

Mecanismos de ahorro energético:

  • Protección solar selectiva: Las lamas horizontales rechazan los rayos solares en ángulos altos (verano) pero permiten entrada de luz en ángulos bajos (invierno), optimizando ganancia termica estacional
  • Ventilación pasiva: A diferencia de persianas enrollables, las alicantinas permiten flujo de aire constante incluso bajadas, evacuando calor acumulado sin necesidad de aire acondicionado.
  • Eliminación de puentes térmicos: Al instalarse en el exterior del hueco, crean cámara de aire que aísla el vidrio reduciendo condensación y fugas de calor en meses fríos
  • Reflectividad térmica: Los materiales claros (aluminio lacado blanco, PVC) reflejan hasta 70% de radiación infrarroja, impidiendo que el calor penetre en la estructura del edificio.

El ahorro real en climatización oscila entre 25-40% según orientación de fachada. Las orientaciones sur y oeste obtienen maximo beneficio en verano, mientras que las norte y este optimizan retención térmica invernal. Este rendimiento supera ampliamente la inversión inicial en persianas alicantinas, que se amortiza en 2-3 años considerando únicamente reducción de factura energética.

Si quieres profundizar en cómo funciona esta protección, te explicamos en detalle cómo protegen del sol las persianas alicantinas y por qué son tan efectivas frente a la radiación directa

¿Cómo usar persianas alicantinas para ahorrar energía todo el año?

Para usar persianas alicantinas para ahorrar energía debes ajustar su posición según estación y orientación solar: en verano mantenlas bajadas durante horas de sol directo permitiendo ventilación nocturna; en invierno súbelas cuando reciban radiación solar y bájalas al anochecer para retener calor acumulado.

Estrategia de uso en época de calor (mayo-septiembre):

1. Mañanas frescas (antes de 10:00h)

Mantén las persianas alicantinas a media altura si la temperatura exterior es inferior a 24°C, permitiendo entrada de luz natural sin sobrecalentamiento. Regula lamas en angulo de 45° para maximizar luminosidad

2. Horas de máxima radiación (10:00h-20:00h)

Baja completamente las persianas alicantinas en fachadas con exposición solar directa, dejando lamas ligeramente abiertas para circulación de aire. Esto reduce temperatura interior hasta 5°C sin bloquear ventilación.

3. Noches y madrugadas (desde 21:00h)

Sube las persianas alicantinas completamente para favorecer enfriamiento nocturno mediante corrientes de aire. Si necesitas privacidad déjalas a media altura con lamas abiertas

Estrategia de uso en época de frío (octubre-abril):

1. Días soleados

Sube persianas alicantinas en orientaciones sur, este y oeste durante horas de sol (9:00h-17:00h) para aprovechar efecto invernadero. El vidrio captura radiacion y calienta el interior gratuitamente.

2. Días nublados o fachadas sin sol directo

Mantén persianas bajadas todo el día para conservar calor interior y bloquear infiltraciones de aire frío. Abre lamas solo si necesitas iluminación natural.

3. Al anochecer (desde 18:00h)

Baja siempre las persianas alicantinas completamente para crear cámara aislante que retiene calor acumulado durante el día, reduciendo demanda de calefacción nocturna hasta un 30%.