Los mecanismos para persianas alicantinas determinan como controlas el movimiento y posicionamiento de las lamas. Existen dos categorias principales: frenos que bloquean la cuerda mediante estrangulamiento, y poleas que facilitan el deslizamiento para subir y bajar la persiana. Elegir el mecanismo adecuado depende del material,tamaño y peso de tu persiana alicantina
¿Qué tipos de mecanismos tienen las persianas alicantinas?
Las persianas alicantinas utilizan dos tipos de mecanismos principales: frenos y poleas. Los frenos bloquean la cuerda mediante estrangulamiento cuando la inclinas, mientras las poleas facilitan el movimiento vertical mediante rodamiento o deslizamiento. Puedes combinar freno metálico con polea de plástico según tus necesidades.
Tipos de mecanismos disponibles:
- Freno metálico: Utiliza dos presillas metálicas que estrangulan la cuerda cuando la ladeas, bloqueando el movimiento de forma segura y duradera
- Freno de plástico: Incorpora un cilindro dentado interno que sube al ladear la cuerda, estrangulando el paso y evitando el deslizamiento
- Polea de plástico: Pieza que reduce el rozamiento sobre la madera, permitiendo que la cuerda deslice con mayor fluidez en persianas ligeras
- Polea metálica: Sistema con eje central giratorio que proporciona movimiento fluido, ideal para persianas alicantinas grandes o de madera pesada
La elección entre mecanismos de plástico o metálicos no te obliga a usar ambos del mismo material. Sin embargo lo habitual es instalar los dos componentes del mismo tipo para mantener consistencia en el funcionamiento de tu persiana alicantina
¿Cómo funcionan los frenos de persianas alicantinas?
Los frenos de persianas alicantinas funcionan estrangulando la cuerda cuando la inclinas lateralmente. El freno metálico usa presillas que se ladean y aprietan la cuerda, mientras el freno de plástico emplea un cilindro dentado que sube bloqueando el paso. Ambos liberan la cuerda al estirarla verticalmente.
Funcionamiento del freno metálico:
El freno metalico cuenta con dos presillas metálicas por las que pasa la cuerda. Cuando la cuerda está recta y vertical, circula libremente por el orificio de la última presilla sin resistencia Al inclinar la cuerda lateralmente para detener la persiana alicantina, las presillas se ladean automáticamente y estrangulan la cuerda mediante presión, bloqueando completamente su movimiento. Para liberar el freno y mover nuevamente la persiana alicantina, simplemente estiras la cuerda en posicion vertical y las presillas recuperan su posición original.
Funcionamiento del freno de plástico:
Este mecanismo presenta un diseño más sencillo con una zona de paso interna y un cilindro dentado móvil. Mientras mantienes la cuerda vertical, el cilindro permanece en posición baja dejando espacio libre para que la cuerda circule sin fricción. Cuando ladeas la cuerda el cilindro dentado sube inmediatamente por efecto mecánico, estrangulando el paso y creando fricción que detiene el movimiento. Al volver a estirar verticalmente, el cilindro desciende y libera nuevamente el paso de la cuerda
¿Cuál es la diferencia entre poleas de persianas alicantinas?
La diferencia principal entre poleas de persianas alicantinas radica en su construcción: la polea de plástico es una pieza fija que reduce rozamiento, mientras la polea metálica incorpora un eje giratorio que proporciona movimiento más fluido. La metálica se recomienda para persianas grandes o de madera pesada.
Características de la polea de plástico:
Técnicamente no es una polea real sino una pieza de deslizamiento. Se instala sobre la madera para crear una superficie de menor rozamiento que facilita el paso de la cuerda. La cuerda se aloja con un nudo en uno de los agujeros pasa por debajo de la persiana alicantina y sale por el otro agujero. Este sistema funciona perfectamente para persianas de PVC o persianas de madera pequeñas donde el peso no requiere un mecanismo mas sofisticado.
Características de la polea metálica:
Esta sí constituye una polea auténtica con eje central que permite que el cilindro gire libremente. Este movimiento rotatorio reduce drásticamente la fricción, haciendo que el funcionamiento de la persiana alicantina sea notablemente más suave y fluido Está especialmente indicada para persianas alicantinas grandes o fabricadas en madera, donde el peso considerable requiere un sistema que minimice el esfuerzo al subir y bajar las lamas. La inversión en una polea metálica se traduce en mayor durabilidad y comodidad de uso a largo plazo.